Adoración erótica hacia lo femenino


Mis pensamientos más instintivos son inevitablemente sexuales. Aunque los sentimientos de ternura siempre hacen juego en el proceso, desde un lugar escondido se impone el animal. Surge un impulso de poseer el significado de su ser desnudo, donde busco en transformarme en objeto de su deseo, y esto me hace perder la razón. 

Tras diversos rituales de fantasía, poseo su aceitosa intimidad olvidando el mundo a mi alrededor y me centro en el brillo de sus fluidos, abandonando el mundo racional. Sus curvas naturales y la luz de las velas reflejada en su piel, sobre una cama acolchada, en otra época, con su cuerpo semi desnudo, como si sus vestidos y transparencias me llamaran con intensidad, hacen que mis labios se llenen de deseo. Ella no dice nada, quiere ser poseída por mí, porque ha despertado su instinto de apareamiento, y al final, este el momento en que la especie humana se juega su destino o desparece para siempre. 

Lo adictivo de todo esto, es que el impulso del deseo puede ser enriquecido con pensamientos e ideas con significado, que transformarán este momento en algo eterno y único, quedando estampado en la memoria del macho y su hembra. 

Aunque en la modernidad occidental, la mujer ha sido impulsada para buscar el hedonismo, aún quedan hembras que saben como cumplir con su propósito de apareamiento, las que en realidad están más cerca de la perfección humana. Ellas buscan satisfacer a su hombre sin importar el precio, y en una postura de sumisión, se menean para que el macho se active y la irrigación sanguínea actúe sobre el miembro. 

Si bien el macho por su impulso natural, tiende a dominar la situación físicamente, en el fondo es la hembra quien tiene el control, porque a través de una intensa seducción, con suaves movimientos, preside el ritual sosteniendo el interés de su dueño. 

La luz tenue de las velas, junto a las sombras proyectadas en la muralla, vengo a cumplir con mi propósito, y es de introducir mis secreciones dentro de ella. Mientras gime delicadamente, sus sonidos me me están transmitiendo de que siga adelante, y cuanto antes transfiera todo mi aceite lechoso.  

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